Tengo ganas de
tu luz de noche
de
cien veces besos más
de incendiar tinieblas con mi voz.
Quiero encontrar
el odio que extravié
cerca de un día
en otoño
lo busco en las ramas
te encuentro en las arrugas
de mi vientre.
Huellas en el cielo
van haciéndome surco
de tu voluntad.
Aún estás entre mis ganas
atornillando mi silencio
en la noche
muy de lejos
con la luna cuajada
que a veces nos dura
a veces nos suave
pero nada dices
yo me quedo
en la piel del agua
el mundo se desprende entonces
de mí
de mí
y me sopla al horizonte del mundo
donde es costumbre morir.
[15-IX-2006]

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